Olor a café recién hecho, un rayo de luz, que aprovecha una pequeña rendija, penetra en la habitación junto a una voz dulce que se escucha desde la cocina. Inesperadamente irrumpe ella por la puerta con una camisa mal abotonada que deja entrever sus curvas y con una bandeja en las manos. Deja la bandeja en la mesilla, se acerca y me susurra "Buenos días pequeña" mientras me besa suavemente, me sonríe y me ofrece el desayuno.
Qué ha pasado en mi vida para que algo así ocurra? Me remonto un año atrás. Un contrato y un cambio de ciudad. Todo podía salirme bien o mal y parece que el destino ha decidido tratarme genial. En el momento de firmar tenía miedo, miedo a pasarlo mal, a no adaptarme, a fracasar, a tener que volver con las maletas al punto inicial.
¡¡¡¡PIPIPIPÍ-PIPIPIPÍ-PIPIPIPÍ-PIPIPIPÍ!!!!
Suena el despertador por primera vez en Madrid, es mi primer día de trabajo. ¿Qué me deparará esta ciudad?
"Si la vida es el recuerdo de nuestras decisiones,
entonces no podemos cambiar lo que somos, pero del mismo modo podemos
elegir lo que seremos."
