domingo, 31 de marzo de 2013

Este cuerpo no es el mío

Como una hormiga que se siente abeja y no puede volar, que está encerrada en su cuerpo, en sus labores y en su hogar imaginando como sería estar en una colmena con otro cuerpo,  con otros trabajos, otra familia y unas alas con las que poder revolotear.

Así se sienten muchas personas encerradas en un cuerpo que no es el suyo, en un cuerpo en el que no se sienten a gusto, en el que no son ellos/as. Y la solución no es tan sencilla como vestir unos slips en lugar de un culotte. No es tan sencillo porque cuando se miran en el espejo, desnudos/as, no ven a quien quieren ver.

Esta sociedad acepta que una persona que no se siente a gusto con su cuerpo; bien sea porque tenga los pechos grandes o pequeños, un culo plano o respingón, unas caderas anchas o un vientre voluminoso, y acepta que pueda llegar a operarse para tener el cuerpo que desean, pero en muchas ocasiones no acepta que una persona no quiera tener el sexo con el que ha nacido porque no se siente bien.

Deberíamos aceptar a las personas como son: altas, bajas, gordas, flacas, homosexuales, heterosexuales,  bisexuales y por que no transexuales ya que todos somos personas y todos merecemos respeto y que no se nos hagan las cosas mas difíciles de lo que ya son.



"Es mejor ser odiado por lo que uno es, que amado por lo que uno no es"