martes, 9 de octubre de 2012

Nada es para siempre

"Nada es para siempre" frase que hace un tiempo leí y pensé, ilusa, que no era cierta.

Efectivamente nada es para siempre, al menos tal y como lo conocemos. Nada perdura toda una vida de la misma manera en que empezó, todo nace, todo cambia y todo perece.

Cuando, ilusionados, iniciamos algo tenemos la esperanza de que sea perfecto y permanezca SIEMPRE del mismo modo en que empezó, cuando en realidad todo forma parte del camino de la vida. Todos los inicios nos enseñan algo, pero mas nos enseñan los finales ya que es en ese momento donde se reflexiona sobre lo que nos ha llevado a tal desenlace. 
Del mismo modo en que hay ríos largos que parecen eternos, los hay que apresurados a llegar al mar, pero todos, después de desembocar, miran al cielo pensando cuando volverán a empezar, y cuantos errores cometidos podrán subsanar la próxima vez que emprendan un nuevo camino. 

La vida te enseña a disfrutar del presente, que es un regalo, porque en el futuro las cosas que ahora amamos pueden cambiar de forma o pueden no estar. Por eso, lo importante es disfrutar del camino, de cada momento, de cada regalo, de cada presente que te da la vida.

Aunque quizá, con suerte, el río es tan largo tan largo que no haya vida humana que pueda recorrerlo hasta el final, en ese momento, tal vez, algo perdure en la eternidad.



"La vida es aquello que te va sucediendo 
mientras te empeñas en hacer otros planes."
                                               John Lennon

"Al final, lo que importa no son los años de vida,
sino la vida de los años."
Abraham Lincoln